Apenas duermo. Me levanto muy temprano (5:50am) para aprovechar el
único día disponible para visitar la capital jordana. Un autobús pasa cada hora
por el hotel para ir al centro. El viaje son unos 45 minutos. Al llegar, el
conductor del autobús me da instrucciones sobre cómo coger el autobús de
vuelta. Desde ahí cojo un taxi compartido que me deja en el centro. Es muy
temprano y están todos los comercios aún cerrados y no se ve mucha gente por las
calles. La primera visita es el Teatro Romano. Está muy bien conservado. Subo
las empinadas escaleras hasta la parte más elevada. Desde arriba hay buenas
vistas: se vislumbra a lo lejos la Ciudadela. Bajo con cuidado las mismas
escaleras: no aptas para vertiginosos. No hay donde agarrase y si das un paso
en falso… tal vez no lo puedas contar. Dentro del mismo recinto visito el
pequeño Museo de Tradiciones Populares.
Pregunto a un policía turístico cómo llegar caminando hasta la
Ciudadela. El acceso es fácil: justo enfrente del teatro Romano hay unas
estrechas escaleras que suben. Es aún temprano, pero el sol ya pica muchísimo y
con la subidita llego hasta arriba bien acalorada! Desde ese lugar hay unas
vistas espectaculares de gran parte de la ciudad: desde cualquier lado, puesto
que la Ciudadela se halla en lo alto de una pequeña montaña/colina. Los colores
de las casas en esta parte de la ciudad son muy uniformes: abundan los terrosos.
La única excepción son los rascacielos que se están construyendo que se divisan
a lo lejos y que rompen completamente con la sintonía del lugar. Dentro de la
Ciudadela visito también el Museo arqueológico. Después regreso al Teatro
Romano. La ciudad ahora ha despertado: los comercios ya están abiertos y hay
mucho bullicio de gente en las calles. Otra fuerte subida para llegar a la
calle más moderna y turística de la ciudad: Al-Rainbow Street. Aquí se
encuentra un mercadillo callejero con artesanía y souvenirs cuyo público
objetivo es claro: turistas. También hay bastantes tiendas y bonitos pero caros
lugares para tomar algo.
En cuanto a impresiones hay dos aspectos que me chocan: apenas se ven
mujeres por las calles (o, por lo menos, muy pocas en comparación con la
abundancia de hombres). Lo siguiente es que tampoco hay muchos turistas:
incluso en los lugares más emblemáticos de la ciudad. Diría que es una ciudad
sucia y caótica pero… nada comparado con India. Mi vuelo sale a las 20:20 (hora
en Jordania).
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