Nos despiertan a las 6 de la mañana para ver el alba con un
Chai Tea y el desayuno. Luego cargamos de nuevo los camellos y hacemos un
trayecto de un par de horas hasta que el Jeep nos recoge de nuevo para
llevarnos a Jaisalmer.
Al llegar, duermo hora y media en el hotel y salgo a visitar
la ciudad a mediodía. Las calles en el interior del fuerte son extremadamente
estrechas y eso hace que se pueda caminar sin el bullicio de tráfico que
caracteriza todas las ciudades indias vistas hasta el momento. Parce un
laberinto! Sin embargo, las motos sí pueden circular y rompen con la
tranquilidad del lugar. Me paseo tranquilamente por el fuerte de Jaisalmer,
visitando también el museo del palacio del fuerte y luego dos havelis:
Patwa-ki-haveli y Salim Singh-ki-Haveli (residencias tradicionales pomposamente
decoradas y típicas de las regiones del Rajasthan y Gujarat).
Al atardecer me dirijo hacia el lago, donde ahora escasea de
agua. En Jaisalmer tienen un grave problema con el arcaico sistema de desagües
del fuerte. El deterioro del sistema de cañerías ha hecho que, con el paso del
tiempo, peligre su estructura por completo. En el lago conozco una pareja de
españoles, Laura (Toledo) y Javier (Málaga). Ambos son profesores de secundaria
y da la casualidad que Laura estudió el mismo Máster que yo hace sólo unos
pocos años de modo que hablamos del profesorado y clases. Cenamos juntos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario