La
visita programada para hoy es Ajmer. Es bastante más grande que Pushkar y está
a media hora en autobús. Mientras desayuno me encuentro con un chico de Israel
con el que había coincidido también en Udaipur. Resulta curioso que durante el
viaje voy conociendo bastante gente y recuerdo los países de procedencia pero
no los nombres! Va acompañado de un argentino, y nos presenta. Al acabar mi
desayuno me dirijo (según las indicaciones dadas…) a la supuesta estación de
autobuses.
Al
mediodía llego a Ajmer. Comienzo la visita por el lago Ana Sagar. Por 50 Rs
cojo una barca que me lleva hasta una pequeña isla en medio del lago donde hay
poco más que un restaurante. Un lugar para estar relajado y alejado del ajetreo
de la ciudad.
Al
lado del lago hay un pequeño parque muy bien cuidado y paseo por él. Como de
costumbre, varias personas me detienen para que me haga fotos con ellas. Si
cobrara por cada foto… tal vez me saldría el viaje gratis! No tienen cámaras
pero todos tienen su teléfono móvil y lo utilizan para todo: cámara, radio,
música… Vamos, que le sacan partido al aparato (en eso no difieren tanto de
nosotros…)!
Visito
también el templo Nasiyan, el Palacio de Akbar y llego tal vez al punto más
emblemático de la ciudad: el santuario sufí Dargah of Khwaja Muin-ud-din
Chishti. Para entrar te hacen descalzar, cubrir la cabeza con un pañuelo y
dejar la mochila en un locker. Ah! Y no se permiten fotos en el interior. Al
ver las taquillas donde guardar la maleta (en medio de la calle) decido no
entrar. No me transmite la sensación de ser un lugar muy seguro para dejar el pasaporte,
dinero, cámara y tarjetas. Y son demasiadas restricciones. Me parece bien que
debamos respetar sus tradiciones y que me chequeen la maleta tanto como quieran
pero eso de dejar mis cosas en medio de la calle…
Elijo
de nuevo un autobús público como medio de transporte. Me sorprende el precio:
en la ida pagué 7Rs y ahora me piden 9Rs. Estamos hablando de cantidades
ridículas pero, como me sorprende, le pregunto al revisor si por la tarde el
billete es más caro (porque el autobús es decadente, sucio y está abarrotado de
gente: como el que cogí por la mañana). Y la respuesta es que Pushkar- Ajmer
son 7Rs y el trayecto inverso son 9Rs. En fin, no deja de resultarme curioso…
Al llegar a Pushkar decido comprar el billete de bus para
irme al día siguiente a Jodhpur. Mi guía dice que el precio del billete en
autobús local es de 120Rs. El tipo me
pide 150Rs y, sin yo decir nada, acepto porque sé que los de las agencias de
viajes cobran una comisión y me parece adecuado 30Rs por ello. Pero en el
momento de pagar me dice que los 150Rs son el precio del billete y luego me
carga 50Rs adicionales por su servicio. En ese punto le respondo que conozco el
precio del billete y que este es de 120Rs y que me parece bien que me cobre
150Rs y se quede 30Rs de comisión pero que no se pase de listillo queriéndome
cobrar 200Rs y engañarme diciendo que 150Rs es el precio del transporte. El
tipo se excusa y me dice que está bien, que sólo me cobrará los 150Rs. En ese momento
pasa por allí el chico israelí que encontré por la mañana y me dice que ha
quedado con un grupo de gente en un bar que se encuentra muy cerca de donde
estamos.
Decido unirme a ellos. Está también el chico argentino que
conocí por la mañana, dos alemanes y dos chicas. Conversamos un rato y decidor
irme temprano porque al día siguiente a mí me toca madrugar: mi autobús sale a
las 7:00 am. Casi todos viajan por bastantes meses así que pueden permitirse
quedarse varios días en un lugar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario